Historia

Historia

 

Reconocimiento especial

En Mayo del 2014, la Junta Directiva del Club Alemán, brindó un reconocimiento a la señora Elisabeth Kulzer por sus innumerables aportes y dedicación incondicional al desarrollo, unión y mantenimiento del club durante casi 30 años.

Historia del Club Alemán - página Web

I.
El Club Alemán de Costa Rica cuenta con más de un siglo de historia. La fecha exacta de su creación y la ubicación de las primeras instalaciones no se conocen con exactitud. Sin embargo, diversas referencias en los archivos nacionales y de la Curia Metropolitana así como en la prensa del siglo XIX nos confirman que existía desde 1855 la Sociedad Alemana de Beneficencia, cuyos estatutos se inscribieron en Agosto de 1889. Con este acto se legalizó la Sociedad. Hay consenso, sin embargo, que debido al creciente número de alemanes en el país, a comienzos del siglo XX, aumenta la membresía. Por tal motivo el Club Alemán adquiere una identidad propia en 1910, año en que traslada su centro de encuentro informal, del edificio de la familia Knöhr a sus propias instalaciones en un edificio de dos plantas cerca de la antigua Estación al Atlántico. Para muchos, este año se fija como período de la institucionalización del Club Alemán y su fundación oficial. Se dice que participaron varias familias alemanes en la fundación, entre ellas los Steinvorth, Niehaus, Knöhr, Peters, Sauter, Lehmann y Reimers.

Los años dorados del Club Alemán fueron sin duda los años entre 1920 y 1930. Durante este período el club social de los alemanes fue ampliamente reconocido por sus distinguidas celebraciones y bailes, a las que asistían no sólo los miembros de la colonia alemana, sino muchos costarricenses de la más alta burguesía josefina, representantes de la vida política y miembros del cuerpo diplomático.

El poder simbólico que tenía la institución para los alemanes era el de un sitio de encuentro y de rencuentro con su pasado, con el fin de conservar la identidad alemana. Sin embargo, el Club Alemán no era considerado únicamente como un espacio de sociabilidad. Para muchos alemanes emprendedores, el Club Alemán también servía para fomentar posibles relaciones comerciales y de negocios, sin ignorar los elementos de la identidad costarricense.
En el transcurso de los años se dio una convergencia de identidades, de costumbres y estilos de vida, revelando a una comunidad alemana muy flexible.

El Club Alemán floreció y prosperó y la presencia cada vez más amplia de germanos-costarricenses evidenció una fusión cultural muy particular. Se comienza con la construcción de las instalaciones en Guadalupe en una amplia finca situada al lado de la carretera de Guadalupe. La nueva sede se inaugura en 1932, este acto es presidido por el entonces presidente de la República, don León Cortés.
En una propiedad grande en Guadalupe (donde hoy está el colegio Napoleón Quesada) se contruyeron sus instalaciones (con canchas de tenis, piscina, etc.). La nueva sede se inauguró en 1932, acto que fue presidido por el entonces presidente de la República, don León Cortés.
El Club Alemán seguió siendo un centro de intercambio social y cultural muy importante y las actividades en la nueve sede continuaban siendo recurrentes.
Pero con el inicio del Tercer Reich, entre 1933 y 1939, el Centro Alemán se convirtió en blanco de ciertas críticas y se comenzaron a generar fuertes tensiones entre los miembros de la colonia. Ya no se percibía la misma dinámica de antes; todo esto posiblemente vinculado con el surgimiento del nacionalsocialismo en Alemania.
En 1939 estalla la Segunda Guerra Mundial y Costa Rica declara la guerra a los países del eje, lo que llevó tres años más tarde a la expropiación de todos los bienes de los alemanes en el país. En 1943 se anunció el remate del Club Alemán, que por razones desconocidas nunca fue realizado. El Estado termina expropiando las instalaciones del Club Alemán.
II.
Transcurrió más de una década sin que la colonia alemana pensara en una reapertura del Club. Los miembros de la colonia se estaban recuperando de los desastres económicos sufridos durante la Segunda Guerra Mundial. Finalmente, en junio de 1957 tuvo lugar una Asamblea General de socios para elegir a una Junta Directiva. La misma debía iniciar gestiones ante las autoridades gubernamentales costarricenses para la devolución de la finca en Guadalupe.

La propiedad nunca se pudo recuperar, sin embargo el gobierno costarricense otorgó unos bonos de conversión o vales como pago de indemnización.

El dinero obtenido no se invirtió en otro Club sino que se utilizó para comprar la casa de don Andrés Challe en Moravia, donde se inició la escuela Humboldt, bajo la dirección del señor Hannes Ihrig.

En los años 60s se discutía sobre los alcances de una posible fusión del Club Alemán, la Asociación Escolar Alemana y la Institución Cultural Germano-Costarricense en el sentido de una unión de intereses económicos y fines comunes para poder realizar la construcción de un edificio escolar y de un Club social.
El Club sesionaba en la escuela, hasta que ésta se pasó a sus instalaciones nuevas en Rohrmoser, Pavas.
Entonces el Club cambió la propiedad de Moravia por un terreno en Rincón Grande de Pavas. Mientras se discutía sobre la construcción de un nuevo club, se alquilaba una casa en el Barrio La California.

Como era económicamente imposible financiar la obra de un club campestre, se vendió la propiedad en Pavas y en 1981 se compró la casa en el Barrio Los Yoses, donde actualmente se encuentran las instalaciones del Club.

Si desea saber más detalles sobre nuestra historia, puede adquirir nuestro libro
“Club Alemán, más de 100 años de historia…”
III.
Hoy, el Club cuenta con un restaurante que ofrece a los visitantes una gran variedad de comidas típicas alemanas, además de una taberna (viernes y sábados) frecuentada en su mayoría por jóvenes.
Las instalaciones del Club son el marco para toda clase de eventos, como cumpleaños, despedidas de solteros, recepciones de empresas, reuniones de grupos de amigos y los grupos de Skat y Bridge.
A lo largo del año se celebran en el Club diferentes fiestas tradicionales alemanas, como el conocido Oktoberfest en setiembre/octubre.
Los grandes eventos futbolísticos, con la participación de la Selección y equipos alemanes, como en el Campeonato Mundial, la Eurocopa y partidos amistosos, así como los partidos de clubes alemanes en la Champion League, atraen grandes cantidades de seguidores alemanes de todas las edades.